Historias de soderias

Historias de soderias

Aquí, queremos contar historias de las diferentes soderias de nuestro país. Creemos en nuestra humilde opinión, que será de gran interés para la comunidad, ya que la mayoría de las soderías (por no decir todas), eran emprendimientos familiares, que por lo general trabajaban los hombres de familia, sus mujeres y en muchos casos hasta sus hijos. Por ende, pretendemos en cierta forma rendirles un pequeño homenaje a todos aquellos que hicieron que la soda y el sifón sean una tradicion en la mesa de los argentinos.

Sodería Marzorati y Pontiroli

En el año 1919 se crea una sociedad en cuya firma figuraban dos viejos vecinos de la Ciudad de La Plata, Andrés Marzorati y Teobaldo Pontiroli.

La instalación inicial consistió en una modesta fábrica de sodas, adquirida a los Señores Risso y Podestà que funcionó en calle 10 y 61, con el nombre en su sifón de “ El Vigor” ( ver fotografía de sifón original rosa). Al poco tiempo 3 años, hubo necesidad de ampliar las comodidades del local y el establecimiento se radico en un edificio en la calle 5 entre 41 y 42 con una superficie de 1600 metros cuadrados, con lo que se halló en condiciones de responder a las exigencias de la industria licorera ( no nos olvidemos que la soda era en esos años, un suplemento dentro de las licorerías).

A la primitiva fabrica de sodas, merced al impulso que le imprimieron sus activos dueños, estimulados por el apoyo del público, se agregaron anexos importantes que convirtieron al establecimiento en un complejo y extenso organismo productor y que fue considerado entre las manifestaciones industriales mas importantes con que contó la Ciudad de La Plata.

El establecimiento se dedicó a la producción de artículos de licorería en general, aguas gaseosas o bebidas sin alcohol, fabricación de caramelos finos, etc. También tenían depósito de vinos rubro que explotaba la casa, principalmente vinos nacionales de la zona andina, además eran representantes del agua mineral “ Villavicencio” de la cerveza “ Azul” y del vino “ Norton”.

No solo sus productos, se vendían en la Ciudad de La Plata, buena parte era enviada al interior del país, especialmente al oeste y al sur de la Provincia de Buenos Aires y territorio de La Pampa. La fábrica en su producción de bebidas sin alcohol, tuvo los últimos adelantos en esta materia. Para la elaboración de las bebidas sin alcohol, rubro que la casa ha llevado a la perfección, pues poseía maquinarias que realizaban un trabajo admirable. Se comenzaba con el lavado de las botellitas que era realizado por una lavadora circulatoria que hacía actuar en el interior de cada una de ellas chorros de agua caliente, lo que se completaba con la acción de cepillos que las dejaban completamente limpias ( no nos olvidemos que en esa época, toda la limpieza se hacia a mano una botellita a una). Luego de pasar por el secadero, iban a las llenadoras automáticas que funcionaban en número de a 3 botellitas ( También aquí en estos años se llenaba en máquinas de a una botellita y en forma manual) con capacidad de producción de 1.500 botellitas por hora. Estas máquinas para la época, tenían un curioso dispositivo que graduaban la cantidad de jarabe y de soda que debía llevar cada botella y también las tapaban en forma automática, de manera que salían ya listas para la operación final que era el rotulado, que era hecho por otra máquina que colocaba 1.400 etiquetas por hora.

Además contaba con un equipo completo para la fabricación de soda y envase de la misma en los sifones, sistema igualmente mecánico.

Sus marcas de aguas gaseosas eran la naranja “ Criollita” “Porteñita” Limón, frutilla, etc y para sus sodas marca “El Vigor” de Marzorati y Pontiroli.

Fuente Diario “El Día” de La Plata y archivo Museo de la Soda y el Sifón

Sodería Clemente Riganti

La sodería funcionaba en el barrio de Villa Ballester, más específicamente en la calle Lacroze al 571.
Fue creada por el Sr. Rimondi en el año 1923 y en esa época Clemente Riganti era encargado de verificar repartos.
Luego de unos años mi bisabuelo logra formar parte de la empresa como socio y la fábrica cambió su nombre por “Rimondi – Riganti”.

En 1926, Clemente alcanza su mayor anhelo y luego del esfuerzo personal y de toda su familia logra ser el único dueño.
El nombre con el que se caracterizaba la sodería era “Clemente Riganti y CIA S.R.L – Soda 90”. El número 90 correspondía al número de registro que la municipalidad le asignaba a las fábricas que se dedicaban a esta actividad.
Clemente Riganti y su esposa María Paula de Monte, fueron los encargados de llevar adelante la fábrica junto con sus 4 hijos varones, Clemente (el mayor), Raúl, Enrique y Juan Carlos. Sus nueras fueron de gran ayuda ya que trabajaban en el área administrativa, Nelly Lopez de Riganti (Esposa de Enrique} y Josefina Pacheco de Riganti (Esposa de Raúl) trabajaron arduamente para que la empresa funcione durante 53 años.

Las zonas de reparto eran Villa Ballester, Boulogne y San Martín. Como toda empresa familiar todos colaboraban y los repartos comenzaron siendo en carretas tiradas a caballo hasta modernizarse y repartir en camiones. En aquellas épocas llegaron a tener 80 repartos más los empleados de fábrica, aproximadamente 120 empleados en total.
En 1976, la familia decidió cerrar la fábrica y hoy, en su lugar, funciona el Club llamado “La Calle”.
Al día de hoy muchos ballesterences recuerdan con cariño la soda que todos los días acompañaba sus comidas diarias, sus reuniones, sus tristezas y sus alegrías.

La dedicación, el sacrificio, el trabajo, la cooperación, la generosidad, la honestidad, y por sobre todo el amor, son todas virtudes que caracterizan a esta familia y son valores que van a perdurar en todos nosotros.

Sus tatara nietos, bisnietos, nietos, hijos y nueras están orgullosos del apellido RIGANTI. Recuerdan con amor y extrañan profundamente a los que hoy no nos acompañan día a día, pero estarán siempre en nuestros corazones.

Escrito con amor por María Cecilia Belzunce (Nieta de Enrique Mario Riganti)

Sodería La Cristalina

Esta Soderia estaba ubicada en Berisso, Provincia de Bs. As.

Fue fundada en el año 1951 por los Señores Bock y Guruciaga en la calle Ostende Nº 1024 entre Perseverancia e Hipólito Yrigoyen, luego fue comprada en el año 1956 por la familia Cagliardi, que traslado la Soderia a calle Ostende Nº 936 entre Guayaquil y Punta Arenas, donde se hizo conocida.

El comienzo es con Emilio Cagliardi y su esposa Flora Ana Clara Pucciarelli, quienes ya habían trabajado en otros rubros, como sastre y lechero, pero Emilio muere en 1957 y sus hijos Víctor, Emilio, Celia y Rodolfo se hacen cargo de la fabrica hasta el año 1970, fecha en que con otras fabricas de Soda de Berisso, se fusionan y forman Soda IVESS Berisso.

Gracias por esta Historia a Víctor Cagliardi y a su esposa Ana Semenas.

Sodería La Porteña

Ubicada en la ciudad de Villa Mercedes, Provincia de San Luis. No hay fecha exacta, pero sabemos que funcionó a principios del Siglo XX, ya que se encontró una factura de 1911. Hicieron excavaciones del lugar encontrando solo vidrios de diferentes colores que pertenecían a los sifones importados de Europa. Solo se pudo hallar un Sifón en la Provincia de La Pampa, que seria de los años 30, pues el sifón era de una capacidad de 1 litro.

Agradecemos por el aporte brindado, tanto de la historia como del material fotográfico, al Señor Félix Rubén Tolosa.

Soderia Manuel López

Valentín Alsina | Lanús | Prov de Buenos Aires.

Leyendo La Nación del día de la fecha (14/11/2003) me encontré con la dirección de la pagina web y luego de mirarla estoy escribiéndoles.

Tengo 56 años y mi padre fue dueño de una “fabrica de soda” en mi infancia. Estaba en Valentín Alsina (Lanus) y se llamaba “Soda Manuel López”. El mismo llenaba los sifones, con cabeza de metal, los colocaba en pesados cajones de madera y hacia el reparto en una “chata” tirada por una yegua, que aun recuerdo con cariño.

Su maquina tenia capacidad para llenar dos sifones. Luego cuando vino “el progreso” vendió su reparto y todos sus elementos a la empresa “El Torrente” que se había mecanizado y modernizado. De todo esto conservo tres sifones que llevan el nombre y apellido de mi padre y que son un orgullo para mi y mis hijos.

Alicia López.

Soderia La San Isidro

San Isidro | Prov. Buenos Aires.

La fabrica de mi familia, se creo por el año 1907, mi abuelo Gregorio Santa Maria se asocio al Sr. Daneri quien ya tenia alguna patente de aguas gasificadas y quedo conformada (Daneri & Santa Maria) dueña de la marca de soda “La San Isidro”. La fabrica estaba situada en San Isidro (Prov. De Buenos Aires) en la Av. Centenario 1100.

Recuerdo que había una foto mural en una oficina de la fabrica de todas las chatas de reparto con sus tiros de caballos en el frente de la soderia sobre la avenida de tierra todavía. Los Santa Maria eran cuatro hermanos en la fabrica que tenia un importante predio que constaba de vivienda, oficinas, sala de fabricación y reparación de envases, deposito de envases, taller mecánico (antes establo) y garage para todos los camiones con acceso a la planta uno por la avenida antes mencionada y otro por una calle lateral. Mi idea es que cuando yo era chico la zona de reparto era importante.

Alejandro Santa Maria.

Sodería Amigo

La Historia comienza en 1949, cuando los hermanos López ( Benigno, Sara, Alberto, Julio y Elena ) sentían que con su trabajo ( Benigno, el mayor, trabajaba en la Bernalesa, Alberto en un banco y Julio en una oficina en Buenos Aires) no podían mas que mantener su casa y pequeños gastos y uno de los hermanos leyó un aviso en la revista Patoruzù, sobre la fabricación de soda, este aviso pertenecía a la fabrica de máquinas de soda Sánchez-Bravo y Cia de Capital Federal y pensaron que la venta de Soda, podría ser una fuente de trabajo para mantener su hogar.

La fabrica comenzó a funcionar en calle Buenos Aires Nª 631 de Berazategui, primero compraron una maquina de Soda de 1 pico y 200 sifones de vidrio, también adquirieron una jardinera con caballo para el reparto y a partir de ahí, había que conseguir clientes…. No habiendo pasado un mes desde que empezaron con la venta de Soda, que tuvieron que comprar otros 200 sifones mas, a los pocos meses 400 sifones y a su vez fueron aumentando la clientela.

Al ver que la fabrica, estaba dejando sus frutos, primero uno de los hermanos y luego todos, dejaron de trabajar donde lo hacían y se dedicaron exclusivamente a la Soderia.

En el año 1951 compraron otra fabrica de Soda que pertenecía al Señor Vizay y al Señor Fernández, que estaba ubicada en calle 25 de Mayo casi esquina San Lorenzo de Berazategui, quien ya tenía para su reparto, una jardinera y una chata, mas unos 5000 sifones aproximadamente, gran cantidad de cajones, maquina llenadora y una clientela ya formada, al tener 2 Soderias los Hermanos, vieron que no daban abasto y deciden incorporar al negocio al Seño Ochoa, un cuñado de ellos y a partir de ahí la fabrica comenzó a llamarse AMIGO de Hermanos López y Ochoa ( ver foto Sifón que utilizaban), también adquirieron 2 jardineras y varios caballos para el reparto, este abarcaba Berazategui, Ezpeleta, Villa España y casi llegaba hasta la ruta 2.